Y… el claustro para cuando

“Solos podemos hacer muy poco; unidos podemos hacer mucho” Hellen Keller.

Si trabajamos la cohesión y el aprendizaje colaborativo con nuestros alumnos y alumnas, ¿por qué no con el claustro del profesorado?

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En estos tiempos líquidos, de cambios constantes, la tecnología digital ha venido a cambiar nuestro horizonte haciendo obligatoria la formación permanente. Llevamos varias décadas poniendo en relieve  el cambio metodológico y el uso de las Tic para crear una nueva dinámica en los centros, pero no nos hemos preocupado en luchar contra el individualismo que la práctica de la enseñanza ha conllevado hasta el momento. La cohesión de grupo se ha comprobado que es esencial para conseguir una meta exitosa de nuestros objetivos. Es muy necesaria una práctica reflexiva compartida. Necesitamos crear una marea de colaboración y trabajo en equipo entre profesores de distintas áreas; que podría empezar con un proyecto de centro conocido,  asumido, compartido y respetado por todo el Claustro.

Algo que pocos hacemos es exponer nuestras experiencias a otros componentes del claustro.  Quizás sería importante añadir este aspecto entre los puntos a tratar en el ETCP para luego poder comentarlo en los Claustros.  Otra de las posibles propuestas  sería abrir nuestras aulas para que podamos ser observados y recibir un feedback de nuestra práctica y caminar hacia una práctica docente compartida.

Este debe ser el trabajo en las áreas, dar fuerza al equipo y fomentar el trabajo coordinado de los miembros  comentando, observando y reflexionando sobre las distintas prácticas con objetivo de mejorarlas.

Los Claustros de docentes deberían mirar a otras profesiones donde llevan décadas trabajando de forma colaborativa, como los médicos. Necesitamos sumar sinergias, compartiendo criterios, planes y principios de actuación.

Los profesionales de la docencia podemos encontrar momentos de colaboración muy diversos: en los departamentos para consensuar programaciones, o para preparar clases en un mismo nivel. A nivel de claustro para trabajar por un proyecto asumido y compartido. Desde las áreas para reflexionar sobre metodologías a aplicar y buenas prácticas observables. Sin olvidarnos de incluir en nuestra clase a todos los estudiantes y a profesorado específico.

Para encontrar un Claustro que trabaje de forma colaborativa se han de superar el:

  • Aislamiento de la práctica docente tradicional.
  • Sentirse de paso
  • Convertir las sesiones en un acto administrativo y no en un acto pedagógico
  • Cumplir plazos frente a reflexión para buscar una mejora.

Trabajar de forma colaborativa en el seno de los claustros de profesorado puede llevar a una mejor atención a la diversidad, a una mejoría de la convivencia escolar, a una inclusión real del alumnado y a una adquisición de las competencias clave individual y cooperativa.

Nuestro nuevo proyecto de dirección tiene  como objetivo la motivación del aprendizaje bajo una óptica competencial e inclusiva, basado en una doble línea de acción:

  • Aprendizaje colaborativo.
  • Docencia compartida

Un centro basado en la colaboración permite que los docentes, los discentes y las familias caminen juntas, formando comunidad.

Un claustro colaborativo aporta al profesorado un foro de debate, de intercambio de experiencias,  aprender con y de los otros docentes,  hacer del aula un laboratorio donde los procesos de cambio e innovación  sean realidad para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Pues, como para conseguir un buen trabajo colaborativo es necesario una buena cohesión del grupo, presentamos esta sencilla y divertida actividad para realizar al comienzo de curso. Sobre todo en centros como el IES Las Lagunas de Mijas  donde cada año nos enriquecemos con la incorporación de un gran número de profesorado nuevo.

¿Te atreves a llevarlo a tu Claustro?

Trabajo colaborativo para la inclusión

El trabajo colaborativo es la mejor manera de atender la diversidad de tu alumnado de forma inclusiva. Para conseguir un aula inclusiva el primer paso es que todos los alumnos participen en las mismas actividades de enseñanza y aprendizaje.

co-op-learning
Clipartof.com

¿Qué entendemos por Trabajo colaborativo?

Es un método de trabajo en grupo donde todos los alumnos/as interactúan mientras realizan diversas actividades y para conseguir una meta en común.

Nos basamos en tres puntos:

  • Enseñanza personalizada, adecuando lo que enseñamos y cómo lo enseñamos a los ritmos de los diversos estudiantes, mediante una programación flexible que admita adaptaciones para cada alumno o alumna que lo necesite (adaptando forma de evaluación, de presentar conocimientos, actividades,…)
  • Fomentar  la autonomía del alumnado, potenciando la competencia para Aprender a aprender. De esa forma el profesor/a tendrá más tiempo para dedicarlo a los menos autónomos.
  • Trabajar de forma cooperativa en el aula. En realidad aquí estarían integrados los otros dos.

Nuestro objetivo es movernos hacia un aprendizaje cooperativo que deje a un lado el tradicional individualista y competitivo. Entendemos que es el único modo de incluir en el sistema al alumnado que está en desigualdad de condiciones (incorporación tardía en el sistema, desconocimiento del idioma o por discapacidad física o intelectual).

¿Cómo podemos hacer  los grupos?

 Creemos que la mejor forma de atender  a todo nuestro alumnado es crear grupos heterogéneos y cooperativos en el aula, preferible en un número de 4 miembros. En ellos, formados por el profesor o profesora, incluiremos dos niños y dos niñas, uno de los cuales destaca por capacidad o motivación, otro necesitado de ayuda, y los otros dos son de un término medio.

Una de las muchas maneras para realizar los grupos es distribuir a los miembros de la clase en tres columnas

Los más capaces Restante alumnos Los más necesitados de ayuda
¼ del grupo clase

  • Los de mayor rendimiento.
  • Los más motivados.
  • Los que mejor sepan animar a otros.
2/4 del resto del grupo ¼ del alumnado del grupo clase

  • Incorporación tardía.
  • Dificultades física o intelectuales.
  • Desconocimiento del idioma.

Cada equipo se forma por un alumno de la primera columna, un alumno de la última y 2 de la del centro. Intentaremos equilibrar por género, etnia, etc.

Los grupos pueden variar según las actividades.

Pretendemos que las actividades de clase la hagan ayudándose unos a otros. Es necesario mover las mesas y, entre los equipos de 4, realizar las actividades. Cada uno en su libreta, pero contando con la ayuda de los otros. Este tipo de trabajo en el aula permite la colaboración y la cooperación. Todos los miembros del equipo tienen la misma oportunidad de participar, es igualitaria y permite la interactuación.

No debemos confundirlo con un trabajo en equipo, donde cada uno trabaja individualmente y se suman las distintas partes.

¿Cómo se reparten los roles docente-discente?

– Docente. Explica los contenidos a todo el grupo y resuelve dudas generales. También, mientras el alumnado hace los distintos ejercicios de forma cooperativa, resuelve dudas puntuales y orienta en la realización de las tareas.

– Discente. Realizan las actividades.

Para llegar a formar grupos que trabajen de forma cooperativa son necesarias una serie de actividades de cohesión. Por eso en el IES Las Lagunas hemos Gamificado la Convivencia y el trabajo de las tutorías. A través de EstigiaI se trabajan dinámicas de grupo para que los alumnos se conozcan mejor, interactúen de forma positiva y estén motivados para trabajar en equipo, aprendan a tomar decisiones consensuadas, etc.

Dinámicas

¿Cómo puede ser la secuencia a seguir en una Unidad Didáctica?

  1. Conocimiento de las ideas previas
  2. Actividad introductoria.
  3. Explicación por parte del docente
  4. Comprobación de la comprensión de los estudiantes
  5. Ejercitación de los estudiantes
  6. Corrección en gran grupo
  7. Elaboración de una síntesis final
  8. Evaluación individual
Sesión introductoria Primera sesión Segunda sesión Tercera sesión Cuarta sesión
Lluvia de ideas mediante el folio giratorio. Lectura de la introducción del libro (lectura colectiva). Explicación del profe (igual que una clase no cooperativa). Comprobación de la comprensión de los alumnos (Parada de tres minutos, 1-2-4) Ejercicios y corrección gran grupo (lápices al centro, el número, numero iguales juntos, uno por todos) Síntesis final (la sustancia, el juego de las palabras, mapa conceptual a 4 bandas) Actividades de repaso (el saco de la duda. Cadena de preguntas o TGT).

Evaluación final individualizada, (igual que en una clase no cooperativa).

Un buen recurso para trabajar de forma colaborativa es El cuaderno de equipo que respondería a las siguientes preguntas:

  • ¿Quiénes somos?
  • ¿Cómo nos organizamos?
  • ¿Qué queremos?
  • ¿Qué hacemos?
  • ¿Cómo nos valoramos?

Siguiendo estas preguntas, nuestro cuaderno de equipo tendrá los siguientes apartados:

        1. Nombre y logotipo del grupo colaborativo
        2. Nombre de los componentes del grupo. Con foto o avatar.
        3. Cargos o roles del grupo. Pueden ser rotativos.
        4. Normas de funcionamiento del grupo clase y las específicas de cada grupo colaborativo.
        5. Planes de grupo y revisiones para la mejora.
        6. Diario de sesiones. Evaluación del trabajo del día.
        7. Autoevaluación del Grupo colaborativo.

Para que el Trabajo colaborativo tenga el éxito esperado deberás:

  • Potencias el diálogo y el debate entre el alumnado.
  • Todos los grupos deben ser similares.
  • Utiliza varias metodologías (Flipped classroom, ABP, trabajo por proyectos, presentaciones en equipo, debates…)

@camachomanarel

RUTINAS Y DESTREZAS DE PENSAMIENTO

Enseñar a pensar II

pensamiento
foto Flickr

En muchas ocasiones me he preguntado si, como docentes, enseñamos a nuestros alumnos a pensar o les enseñamos a pensar lo que nosotros creemos más acertado, este pensamiento me ha hecho indagar sobre el pensamiento y cómo desarrollarlo en nuestros estudiantes. Hemos hecho nuestra la máxima de F. Mora y somos conscientes de que sólo se aprende lo que se ama, es decir, lo que deja huella emocional. Las rutinas de pensamiento tienen ese poder de impregnar de emoción el proceso de enseñanza y aprendizaje.

¿Para qué enseñarles a pensar? Para llegar a ser personas críticas que sepan formular preguntas, evaluar la información relevante, llegar a conclusiones evaluando sus consecuencias y comunicarlas efectivamente. Para conseguirlo deben hacer visibles los pensamientos.

Me voy a basar, fundamentalmente en los trabajos del  Proyect Zero de la Universidad de Haward (http://www.pz.harvard.edu) donde trabajan D. Perkins, S. Tishman, E. Jay, Nelson Goodman, Howard Gardner, Ritchhar, entre otros, cuyas líneas de actuación han versado sobre: la cultura del pensamiento en la escuela, el pensamiento visible, las rutinas de pensamiento.

¿Qué es el pensamiento crítico? Todos sabemos que es el pensamiento, pero para que sea crítico necesita de unos elementos:

  • Propósito o meta. ¿Qué quiero lograr?
  • Solucionar una pregunta. ¿Qué formulo o respondo?
  • Supuesto de resolución. ¿Qué estoy dando por sentado?
  • Diversos puntos de vista. ¿Qué punto de vista elegí? ¿Hay otros?
  • Información o recopilación de datos. ¿Qué información necesito?
  • Expresión de conceptos. ¿Cuál es la idea llave?
  • Interpretaciones para llegar a conclusiones. ¿Cómo he llegado aquí? ¿Otros caminos?
  • Consecuencias. ¿Qué estoy proponiendo?

A estos elementos se les puede aplicar estas preguntas: ¿es claro, exacto, relevante, lógico, amplio, preciso, importante, completo, imparcial, profundo?

Con ello queremos pretender un pensamiento crítico que contenga las siguientes características intelectuales: humildad, autonomía, perseverancia, confianza, integridad, empatía, entereza e imparcialidad

Las rutinas de pensamiento son una manera de trabajar la competencia Aprender a Aprender, en este caso aprender a pensar. Siguen un patrón de razonamiento sencillo que hace que sean fáciles de enseñar y aprender (pequeñas secuencias de dos o tres pasos sobre el tema en cuestión), orienta el pensamiento y ayuda a estructurar los debates de aula. Son inclusivas, pudiendo desarrollarse en grupo o individualmente, implicando a todo el alumnado. Si se aplican frecuentemente se convierten en una forma natural de pensar. Se pueden aplicar a muchas situaciones en el aula. Funcionan desde el principio y lejos de quitar tiempo, mejora lo que hacemos en el aula. Sirven para concienciarse ante la idea de que un pensamiento inicial no se juzga si es o no correcto, es sólo un punto de partida.

Como docentes nos orienta a replantearnos nuestro trabajo desde la pedagogía de la comprensión

Frente a las rutinas de pensamiento, encontramos las destrezas. Las destrezas son más elaboradas y necesitan apoyarse en organizadores gráficos para hacer visible el pensamiento. Necesitan hacer la tarea de forma gradual, siguiendo todos los pasos para hacer consciente al alumno/a de cómo funciona su pensamiento. Podemos distinguir cuatro destrezas de pensamiento:

  • Pensamiento creativo (ideas)
  • Análisis (clarificar)
  • Pensamiento crítico (valorar)
  • Tareas complejas de pensamiento

Las Destrezas de Pensamiento ayudan a: generar, clarificar, evaluar la razonabilidad de una idea y de desarrollar y apoyar tareas complejas de pensamiento.

 @camachomanarel

 

¿Cómo hacer mapas mentales?

Enseñar a pensar I

¿Qué son?

Los mapas mentales son representaciones gráficas que  nos permiten organizar las ideas representándolas  a través de dibujos sencillos, palabras claves, colores, códigos, formas, líneas,…  Muy útil para la toma de apuntes. Es un método para ordenar distintas ideas que surge de una principal (que queda en el centro) jerarquizándolas a modo de ramas de un árbol.

¿Cuándo es conveniente usarlos?

Al  inicio de una tarea para recoger ideas  previas.

Durante  el  proceso de una tarea  para organizar y jerarquizar las ideas

Final de la actividad  para recoger conclusiones o a modo de resumen.

Para  planificar un trabajo en general.

¿Para qué nos son útiles?

  • Tomar notas
  • Resúmenes
  • Brainstorming
  • Preparar y exponer un tema,
  • Elaborar presentaciones e informes
  • Planeamiento Tareas y toma de decisiones
  • Pensamiento creativo
  • Simplificar actividades

¿Cómo hacerlo?

– Empieza en el CENTRO de una hoja en blanco en forma horizontal.

– Dibuja en el centro de la hoja una imagen o idea  creativa y motivadora.

– Las ideas secundarias se escriben en colores según grupos con palabras claves o imágenes de forma jerarquizadas. Se colocan según las manecillas de un reloj.

– Utiliza colores, líneas, formas, distintas dimensiones,… A ser posible líneas curvas.

Podemos utilizar también herramientas digitales:

 

Una forma muy atractiva de presentar tus ideas jerarquizadas es usando la técnica del visual thinking  (expresión de ideas y pensamientos de forma gráfica, facilitando de esta manera la comprensión y asimilación de conceptos que por su complejidad son más difíciles de explicar de otra manera.

visual t

Para evaluar los mapas mentales hemos pensado en una diana de evaluación que es un método participativo, rápido y visual.

La nuestra la hemos realizado  dibujando una diana que hemos dividido en 12 espacios, coincidente con las 12 cuestiones que queremos evaluar. En ella, cada alumno señalará con un punto cada ítem valorado de 1 a 3 teniendo en cuenta que cuanto más cerca del centro de la diana más puntuación se otorgará). Podemos acabar realizando una asamblea para debatir los resultados obtenidos.

diana

@camachomanarel